sábado, 5 de agosto de 2023

Resumen irresponsable de Fragmentos de Heráclito

 


1. La doxa es aquello que se cree porque sí, sin reflexionar y sin cuestionar.

2. La religión y las tradiciones son doxa.

3. Luche contra la doxa, contra el pensamiento irreflexivo.

4. No simplemente crea lo que le dicen. Use el pensamiento crítico.

5. No le tenga miedo a rebelarse. Vivir lleno de miedo no lo hace buena persona.

6. La gente mula se complace en lo irrelevante.

7. La incapacidad de escuchar con atención vuelve a la gente dócil.

8. La gente mula va por el mundo haciéndose la que entiende sin en verdad entender.

9. La gente mula rechaza con vehemencia el verdadero saber.

10. A la gente mula le da pereza razonar.

11. No confunda los mitos o la religión con la realidad. No son verdad. Entienda.

12. No podemos fiarnos solo de nuestros sentidos.

13. El razonamiento (logos) permite la comprensión.

14. La erudición no es acumular conocimiento como si fuera mercancía.

15. La erudición es establecer el vínculo invisible que une las cosas con el TODO.

16. El vínculo invisible también es el logos.

17. El logos se comprende gracias a la palabra (que también es logos).

18. El logos es una ley eterna que une a la naturaleza (en ese sentido se parece al Tao de Lao-Tse).

19. La inteligencia es hallar el porqué de las vainas.

20. Analizar las cosas es encontrar su vínculo invisible con el TODO.

21. El logos es expresar la verdad que explica la relación con el TODO.

22. Lo uno solo tiene sentido si se relaciona con lo otro.

23. La filosofía es un compromiso con la verdad.

24. El logos es: ley, relación, razonamiento que hace brillar la verdad, palabra, discurso que expresa ese razonamiento, estructura de la realidad.

25. No conocer el logos es estar alienado.

26. Entender el logos es abandonar la doxa.

27. El logos está en lo cotidiano, pero hay que saberlo ver a partir de las señales, porque se esconde.

28. En lo ordinario y en lo supuestamente poco interesante habita lo divino.

29. Lo divino está incluso en lo más vulgar, siempre que uno esté dispuesto a verlo.

30. El logos es universal; la doxa es fragmentaria y acomodada.

31. La verdad no depende de si quien la dice le cae bien o mal.

32. El hombre puede acceder al logos porque el logos habita el hombre.

33. El logos está dentro de nosotros, por eso debemos indagar en nosotros mismos y volcar la inteligencia hacia nosotros mismos para encontrarlo.

34. El alma es un reflejo del logos, un reflejo de la unidad del todo, por ello el alma no tiene límites.

35. Un objeto está constituido por opuestos: no hay subida que no sea bajada; no hay punto del círculo que no sea principio y que no sea fin; no se valora la salud sin la enfermedad, ni la saciedad sin el hambre.

36. Cada cosa es sí misma y no las otras, pero no sería lo que es sin las otras.

37. Todo se mueve (deviene); nada permanece. Todo fluye como una corriente. Usted no se baña dos veces en el mismo río, pero el río sigue siendo el mismo río.

38. El devenir es el puente que une y separa los opuestos y que los hace una unidad. El logos también es devenir.

39. Lo uno, convertido, es lo otro; y lo otro, convertido, es lo uno a su vez. Por eso, vivir es poder morir en cualquier momento.

40. El devenir es la constatación de la identidad de lo múltiple y la síntesis de los opuestos. Multiplicidad, oposición e identidad suceden siempre, en todas partes, al mismo tiempo.

41. Arco y lira ejemplifican la tensión de la cuerda para la vida y para la muerte: unidad y oposición.

42. La unidad no está separada del resto de las cosas.

43. La unidad de los opuestos es su realidad invisible, pero esto no es tan evidente para nosotros.

44. El fuego es el principio, el arkhé: de él venimos y para él vamos.

45. La doxa jamás permitiría comprender la complejidad del logos, que “es” y a la vez “es su opuesto”.

jueves, 27 de julio de 2023

Resumen libre de las Analectas de Confucio

Leí las Analectas de Confucio, que son una selección de fragmentos de sus enseñanzas, enfocadas principalmente en cómo ser un caballero, cómo gobernar y cómo seguir "La Vía". Sin embargo, hice mi propia selección de sus enseñanzas y las adapté irresponsablemente a nuestro léxico.




Capítulo 1

1.1 Qué chimba aprender algo y ponerlo en práctica. Qué chimba tener amigos en muchas partes. No haga pataleta cuando no le pongan cuidado.

1.3 Desconfíe de la gente demasiado elocuente.

1.4 Cuando usted represente a los otros, pregúntese: ¿he sido digno de confianza?; con sus amigos: ¿he sido leal? ¿he puesto en práctica lo que aprendí?

1.8 Reconozca y arregle las vainas cuando la cague.

1.10 Cuando llegue a algún lado, sea cordial, amable, cortés, moderado y respetuoso para pedir las vainas.

1.14 Evite los excesos. No sea lámpara. Haga lo que tiene que hacer. No hable mierda. Rodéese de gente virtuosa. Aprenda.

1.15 Si es pobre, no sea servil; no pierda la alegría. Si es rico, no sea arrogante y sea comedido.

Capítulo 2

2.2 No piense mal.

2.10 Póngase en los zapatos del otro.

2.11 Para entender lo nuevo, se necesita revisar el pasado.

2.13 Practique lo que predique.

2.14 Tenga una mirada amplia de las cosas.

2.15 Cuando estudie, reflexione. Es peligroso pensar sin estudiar.

2.17 Reconozca cuando no sabe algo.

2.18 Básese en la evidencia para no cagarla (tanto).

2.21 Ser piadoso y bondadoso con el prójimo es una buena forma de proceder.

2.24 No actuar cuando lo exige la justicia es servilismo.

Capítulo 3

3.3 Si usted no tiene humanidad, ¿entonces para qué va a misa (a los rituales)?

3.7 Evite las peleas y la competencia.

3.26 Sea genuino.

Capítulo 4

4.1 Qué chimba vivir sabroso. No es sabio escoger un lugar para vivir desprovisto de humanidad.

4.2 Sin virtudes la alegría no dura. Sea humano. Use su humanidad.

4.4 «Cuando se busca realizar la humanidad, no hay lugar para el mal».

4.5 No aguanta llegar a rico haciendo trampa.

4.7 Cuando la cagamos conocemos nuestras virtudes.

4.10 Sin prejuicios, sea justo según la situación.

4.12 El que actúa solo se vuelve resentido.

4.14 No se preocupe por la fama; preocúpese si no la merece.

4.15 Todo se resume en ser leal y agradecido.

4.17 Si se pilla a alguien todo bien, imítelo. Si se pilla a alguien paila, revise que no la esté cagando igual.

4.19 Si se va de viaje, avise dónde va a estar.

4.22 Que sus palabras estén a la altura de sus acciones.

4.23 Autocontrólese.

4.25 El virtuoso no está solo.

Capítulo 5

5.5 Las acciones buenas son más elocuentes que las palabras.

5.6 Acepte cuando no esté preparado para ciertas responsabilidades.

5.10 No pierda el tiempo tratando de arreglar a alguien.

5.15 No se crea más que los demás. Pregunte y hable con la gente.

5.17 No sea confianzudo.

5.20 No actúe sin pensar. Sin embargo, no se quede pensando.

5.23 No sea rencoroso.

5.25 Cuidado con la zalamería y con la hostilidad en las amistades.

Capítulo 6

6.2 Sea estricto consigo mismo, pero téngale paciencia a los demás.

6.4 No haga más ricos a los ricos.

6.12 No se rinda antes de empezar

6.13 Sea noble, no una gonorrea petulante.

6.18 Encuentre el equilibrio entre su naturaleza y su cultura.

6.19 Sea íntegro.

6.20 Conozca, ame, disfrute.

6.25 Sea lo que usted es.

Capítulo 7

7.1 No invente cuando dé información.

7.6 Disfrute del arte.

7.7 No le niegue sus enseñanzas a quien las pida.

7.10 Respete el duelo de los demás.

7.16 Si usted se hizo rico a punta de injusticias, su riqueza no vale ni mierda.

7.20 Nadie nace aprendido. Sea curioso.

7.21 No hay que ponerles cuidado a los milagros ni al más allá.

7.22 De cada persona se puede aprender algo, bien sean ejemplares o como advertencias de lo que no se hace.

7.24 No oculte nada.

7.26 Más vale tener principios que ser perfecto.

7.28 Si usted no conoce mucho, entonces vea mucho y escuche mucho.

7.30 Mientras se añore la bondad, está al alcance de la mano.

7.37 Sea tolerante y libre, no ansioso y temeroso.

7.38 Si tiene autoridad, no sea déspota. Sea digno, pero amable.

Capítulo 8

8.5 Si usted es competente y talentoso, esté dispuesto a oír al que no lo es. Acepte los insultos, pero no se ofenda.

8.8 Disfrute de la música.

8.11 La arrogancia opaca los méritos.

8.14 No se meta en lo que no le importa.

Capítulo 9

9.4 Evite los caprichos, los dogmas, la terquedad y la vanidad (o sea, a mis ex)

9.17 Todo fluye.

9.20 Ponga cuidado cuando le hablen.

9.22 No todo brote llega a flor, ni toda flor a fruto.

9.25 No se haga amigo de hijueputas

9.28 En medio de la mierda es que se nota de qué está hecho.

Capítulo 10

10.8 Coma bien.

10.17 Las personas son más importantes que los animales.

10.21 Infórmese sobre el lugar que va a visitar.

10.25 Sea empático.

10.26 No pierda el tiempo mirando hacia atrás. No hable basura.

10.27 Descubra el momento adecuado para hacer las cosas.

Capítulo 11

11.1 Valore a la gente por su esfuerzo, no por su posición social.

11.4 Es necesario rodearse de gente que no solo adule, sino que critique.

11.6 Las palabras dejan huellas más fuertes de las que uno imagina.

11.7 Valore a la gente que disfruta de aprender.

11.10 No juzgue el duelo de los demás.

11.12 Antes de preocuparnos por el más allá, primero ocupémonos del más acá.

11.13 Las mentes agudas despiertan enemigos.

11.22 Empuja al lento; ataja al atacado.

11.26 A veces es mejor no tomarse las cosas tan personales e irse a bañar al río.

Capítulo 12

12.1 Domestique el yo.

12.2 Respete a los demás. No le haga al otro lo que no quiere para usted. No permita que haya resentimientos en la vida pública ni en la privada.

12.3 Practicar la humanidad es difícil y no se habla de ello a la ligera.

12.4 No sucumba al pesar ni al miedo.

12.5 Quien es amable no está solo.

12.6 A pesar de las calumnias y de las malas críticas, mantenga la calma.

12.7 Sea merecedor de confianza.

12.10 Sea leal, fiel y justo.

12.11 Deje que las personas sean lo que son.

12.15 Lea.

12.16 Saque lo mejor de los otros.

12.17 Dé ejemplo.

12.18 Ojo con la codicia.

12.19 Ante la violencia, la benevolencia.

12.20 Para ser reconocido, basta alardear. Para ser percibido, debe ser bueno, justo, buen oidor, buen observador y respetar a los demás.

12.21 Vale más el esfuerzo que la recompensa. Preocúpese por el mal propio antes de atacar el de los demás. No deje que la ira lo ponga en peligro a sí mismo y a su familia.

12.22 Ame a todos y trate de conocerlos. Valore a la gente honrada.

12.23 A las amistades se les trata con lealtad y con tacto. Aprenda dónde está el límite para que luego no lo reprochen.

12.24 Ser culto le permite hacer amigos y cultivar la humanidad.

Capítulo 13

13.2 Uno solo puede valorar, guiar y reconocer el talento de la gente que conoce bien. Conozca a la gente.

13.3 El caballero toma de manera sería la precisión en el lenguaje. Poco se puede hacer con un lenguaje impreciso.

13.4 Aprenda del que sabe.

13.5 Si usted aprende algo, sáquele provecho a eso. Que no se quede en el alarde.

13.6 Si usted tiene que estar dando órdenes a sus subordinados a cada rato, está mandando mal.

13.10 Los buenos resultados toman tiempo.

13.11 Si quiere buenos resultados, haga las cosas bien.

13.13. Preocúpese primero por USTED hacer las cosas bien, antes de estar pendiente de los demás.

13.15 Valore el trabajo de los demás.

13.17 No acelere las vainas. Espere a que las cosas den los frutos. No corte la fruta aún verde.

13.20 Termine lo que empiece. Respete a los cuchos.

13.21 Los locos hacen cosas interesantes que los cuerdos nunca harán.

13.22 Sea constante.

13.23. Busque la armonía, pero sin conformismo.

13.24. Hágase querer de la gente buena.

13.26 Demuestre su autoridad sin ser arrogante.

13.27 Valore la firmeza, la resolución, la simpleza y el silencio.

Capítulo 14

14.6 Intentar algo no es garantía de lograrlo. No intentarlo es garantía de no lograrlo.

14.10 «Es difícil ser pobre sin resentimiento; es fácil ser rico sin arrogancia»

14.12 No sea ventajoso y tenga palabra.

14.13 No hable de más, no se sobreactúe y no tome como recompensa más de lo justo.

14.20 «Una promesa hecha a la ligera es difícil de cumplir».

14.22 Diga la verdad, aunque ofenda.

14.23 Aspire a ser bueno, no a ser rico.

14.24. Estudie para mejorar, no para alardear.

14.26 No se extralimite en su cargo.

14.27 Dele pena si no aplica lo que predica.

14.30 No se preocupe tanto por no ser reconocido. Preocúpese por su ineptitud.

14.31 Uno no puede prever si el otro va a ser una gonorrea, pero hay que estar atento e identificar eso inmediatamente.

14.33 Valore más la fuerza interna que la fuerza física.

14.34 Al odio no se responde con bondad. Se le responde con justicia. La bondad sí se responde con bondad.

 14.38 Se vale perseguir incluso lo que se sabe imposible.

14.41 Dé ejemplo.

14.42 Difunda la paz.

14.43 Respete a los mayores. Sí, otra vez.

14.44 No pase por encima de los demás. Respete.

Capítulo 15

15.2 Las penurias son inevitables. De usted depende cómo las afronta.

15.3 Establezca relaciones entre lo que sabe.

15.6 Hable con lealtad y actúe de buena fe.

15.7 Entienda el contexto en que se mueve.

15.8 Enséñele al que quiera aprender y no pierda su tiempo con tercos.

15.9 Atrévase a ser humano.

15.10 Para poner en práctica su humanidad, rodéese de gente que la practique y aprenda.

15.11 Los conversadores astutos son peligrosos.

15.12 Si no quiere pasársela improvisando, planee bien las cosas.

15.13 ¿Qué tal si, en vez de ser tan arrecho, cultiva un poco la virtud?

15.15 Exíjase más a usted de lo que le exige a los demás.

15.16 Piense bien qué va a hacer en vez de lanzarse a lo mula.

15.17 No sea lámpara y además mentiroso.

15.18 Haga de la justicia la base de su día a día.

15.19 Preocúpese por ser competente antes que por ser famoso.

15.22 No es necesario ser agresivo para mostrar su dignidad.

15.23 Aprenda a escuchar las opiniones de los demás.

15.24 Guíe su vida en la reciprocidad.

15.26 Trate de resolver sus dudas. No se mande a lo mula si no entiende.

15.27 No hable mierda.

15.28 Es tan sospechoso alguien que le cae bien a todos como alguien rechazado por todos.

15.29 No espere que su entorno le sirva. Sírvale a su entorno.

15.30 Sin duda es un error no enmendar un error.

15.31 Es mejor estudiar que meditar.

15.32 Usted puede ser pobre y aun así ser una chimba.

15.34 Entienda a quién le delega las cosas.

15.36 No le tenga miedo al éxito.

15.37 Por más principios que tenga, aprenda a ser flexible.

15.40 No tiene sentido perder el tiempo con idiotas.

Capítulo 16

16.4 Rodéese de gente recta, confiable y culta. Evite a los fastidiosos, a los lambones y a los falsos.

16.5 Elogie las cualidades de los demás y tenga amigos talentosos. Evite a la gente demasiado ostentosa, demasiado perezosa y demasiado calentona.

16.6 No sea imprudente, pero responda cuando le hablan. Esté atento a cómo los demás se expresan.

16.7 De joven, bájele a la arrechera. De maduro, bájele a la rabia. De viejo, no se vuelva mañoso.

16.9 A veces el talento (el conocimiento) es innato; a veces se aprende estudiando; a veces se aprende de tanto estrellarse en la vida. Los peores son los que se estrellan y no aprenden un culo.

16.10 Vea con claridad, oiga con atención, sea amistoso, respetuoso leal y responsable, cuestione todo, reflexione y sea justo.

16.12 ¿Pa qué le sirve tener tanto si no se hace querer?

16.13 Condescendencia ni con los más cercanos.

Capítulo 17

17.2 Cuidado con la monotonía

17.6 Si usted es cortés, no lo van a insultar; si es tolerante, lo van a querer; si actúa de buena fe, se va a ganar la confianza de los demás; si es diligente, llega el éxito; y si es generoso, le van a hacen caso.

17.14 No riegue tanto chisme.

17.17 No confíe en quien no sale de la charla superficial.

17.19 No espere que le digan todo masticadito.

17.20 No dude en mostrar su desprecio.

17.21 Respete el duelo de los demás.

17.22 Bájele a la tragadera.

17.23 De nada le sirve ser valiente si no es justo.

17.24 Es muy paila solo ver los defectos de los demás, calumniarlos, no comportarse y ser terco como una mula. También lo es fingir ser culto, valiente y franco sin realmente serlo.

17.26 Si a los cuarenta años no se hizo querer, ya deje así.

Capítulo 18

18.5 El pasado ya no tiene remedio, pero el futuro todavía no está perdido.

18.8 No siga prescripciones rígidas de lo que hay que hacer y de lo que no.

18.10 De nadie espere la perfección.

Capítulo 19

19.1 Cuando vengan los tiempos provechosos, no olvide ser justo.

19.2 Cuando se comprometa, comprométase en serio.

19.3 Tenga compasión por la gente quedadita.

19.4 Sea prudente por donde se mete, literal y metafóricamente.

19.5 Repase lo que sabe.

19.6 Aprenda, investigue y reflexione.

19.7 Perfecciónese.

19.8 Los vulgares no afrontan sus errores. No sea vulgar.

19.9 Parezca severo, sea amistoso y, cuando hable, no le tema a la verdad.

19.10 Primero gánese la confianza antes de decir lo que tiene que decir, para que la gente no se sienta calumniada.

19.11 Hay principios inamovibles, pero hay otros que se pueden flexibilizar un poco.

19.13 Dedíquese a aprender algo en su tiempo libre.

19.21 Arregle las cosas cuando la caga.

19.25 Con una sola palabra uno ya sabe si alguien es una güeva, así que cuide lo que dice.

Capítulo 20

20.2 Ser generoso no solo es cuestión de dinero. Ser generoso es dejar que el otro sea lo que es.

20.3 Quien no entiende las palabras, no es capaz de entender a nadie.

miércoles, 22 de junio de 2022

Resumen libre de los 81 capítulos del Tao Te King de Lao-Tse: lo que me llamó la atención

 


    1. El Tao es innombrable. Es el origen del todo. Con el no-ser se entiende su misterio. 

    2. Los opuestos se complementan; el uno viene del otro. El sabio no se vanagloria de entender eso.

    3. El sabio gobierna sin promover la avaricia. Quien practica la no-acción todo lo gobierna. 

    4. El Tao es el vacío, de donde viene todo. Es más antiguo que todo. 

    5. El sabio es imparcial como el universo. Entre más ambición, más pobreza. Lo mejor es el autoconocimiento. 

    6. La esencia de todo no muere. 

    7. El sabio no hace de sí mismo la razón de su existencia. Está desapegado. Por eso, logra la plenitud. 

    8. Si va a hacer las cosas, hágalas bien. 

    9. Los excesos son perjudiciales. 

    10. Busque la armonía. Obre sin pedir nada a cambio. Guíe sin dominar. 

    11. "Mire la esencia, no las apariencias". Valore el vacío. Para que una vasija sirva, debe estar vacía. Nos fijamos en el ser, pero hay utilidad en el no-ser. 

    12. No se deje deslumbrar por las cosas materiales. 

    13. A quien ame al mundo como ama a su propio cuerpo se le puede confiar el mundo. 

    14. El Tao es inaccesible. Y eso está bien.

    15. No anhele la abundancia. Sea reservado. Sea humilde. 

    16. Vacíese. Sea parte de la naturaleza. 

    17. El buen líder no es notorio. Si el líder es bueno, el equipo creerá que lo habrá hecho solo. 

    18. "Patriotismo" y "lealtad familiar" son el producto de la falta de armonía. Son falsedad. 

    19. Busque la sabiduría, la bondad y la habilidad. Fíjese en lo sencillo y lo genuino. No sea egoísta.

    20. No le tenga miedo a transitar las tinieblas cuando todos buscan luz. No le tenga miedo a ir contracorriente sin rumbo fijo. 

    21. El Tao es confuso. Para conocerlo, hay que hacerlo a través de él mismo, sin la intermediación de nombres. 

    22. "Los últimos serán los primeros". El humilde resplandece. 

    23. Lo único permanente es el cambio. Acepte las vainas. 

    24. El que mucho abarca poco aprieta. Cuidado con los excesos. 

    25. El hombre es enorme, como el Tao, porque viene del Tao. 

    26. Conserve la calma. Ocúpese más de usted que de sus pertenecias. El que se emberraca pierde. 

    27. No alardee de lo que sabe. Simplemente, haga las cosas bien con lo que sabe. 

    28. Sea ejemplar y sencillo. Haga de lo que sabe algo útil para el mundo. 

    29. No intente controlarlo todo. 

    30. No haga las cosas por la fuerza. No exagere en sus ambiciones, que la va a cagar. 

    31. Una victoria por medio de la violencia es un funeral. No hay nada que celebrar. 

    32. El Tao es fluir. 

    33. Conózcase, domínese, esfuércese. 

    34. No se crea la chimba. Sea la chimba. 

    35. Lo bueno no siempre es agradable, pero así es. 

    36. Lo tierno y débil puede vencer a lo fuerte. No alardee de sus fortalezas.

    37. Bájele a desear y desear. 

    38. Los rituales religiosos son solo apariencias, son lo superficial. No son fruto, solo son flor. 

    39. Busque la unidad. El honor máximo no es de quien lo pretende. No busque brillar como el oro, sea como la piedra del río. 

    40. Sea flexible. 

    41. Progresar parece retroceder; la mayor virtud parece vacía e inadecuada. Los grandes talentos maduran tarde. 

    42. Perder es ganar un poco. Buscar el equilibrio del Ying y el Yang. El que las hace, las paga. 

    43. El silencio es un maestro. Hay grandes frutos al no interferir. 

    44. Valore su cuerpo por encima de la fama. 

    45. Las cosas buenas no siempre lucen como si fueran buenas. 

    46. No hay mayor desgracia que ser insaciable. Modérese.

    47. Mire a sus adentros y aprenda de eso.

    48. Hay que desprenderse de lo aprendido. No interfiera.

    49. Haga el bien y no mire a quién. Eduque. 

    50. El que sabe vivir va sin miedo. El que lo ha perdido todo no tiene nada que perder. 

    51. Honre la virtud. Haga las cosas sin pedir nada a cambio. Guíe, no domine. 

    52. Ser lúcido es ver lo ínfimo. La flexibilidad da fortaleza. No se abandone a las calamidades. 

    53. Acumular, robar y ostentar es no seguir al Tao.

    54. Cultive la virtud en usted, en su familia, en su pueblo, en su país y en el mundo. Conozca las cosas por usted mismo. 

    55. Conocer la armonía es la iluminación. 

    56. Hable solo lo necesario. Controle sus emociones. Simplifique sus problemas. Atenúe su resplandor. 

    57. Entre más leyes, más trampas. El sabio que gobierna interfiere lo menos para que los demás se muevan, hagan y prosperen. 

    58. El sabio es recto, pero no tajante; anguloso, pero no hiriente; iluminado, pero no encandila. 

    59. Modérese. Piense en los demás. 

    60. Viva de tal manera que el mal no le haga daño. 

    61. Actúe con cautela. 

    62. Los bellos actos elevan al hombre. Mejor es la virtud que la riqueza.

    63. Un gran camino se recorre con pasos pequeños, de a poco. 

    64. Sea ordenado. Tenga paciencia. 

    65. Quien gobierna adoctrinando arruina el estado. Deje a las personas ser. 

    66. Como mares y los ríos gobiernan desde abajo, el sabio gobierna desde abajo. Como a nadie oprime, nadie lo ataca. Perfil bajo. 

    67. Los tres tesoros son la compasión, la moderación y la humildad. 

    68. Un buen vencedor evita la guerra. El jefe se supedita a sus empleados. 

    69. No ataque primero. Combata solo si es necesario. No subestime al enemigo. La violencia aflige. 

    70. El sabio oculta bajo su ropa las piedras preciosas de su corazón. 

    71. Conocer el propio mal es liberarse del mal. 

    72. El sabio se conoce, pero no se exhibe. Se respeta a sí mismo.

    73. Sea prudente. No se ataque. 

    74. (no entendí) 

    75. El pueblo se rebela cuando tiene hambre, cuando los que gobiernan son aprovechados. 

    76. Lo duro y lo rígido son propiedades de la muerte. Lo tierno y flexible son propiedades de la vida. 

    77. La ley del hombre quita al que le falta y le da al que le sobra. El sabio no se apropia de nada. Life's for rent. 

    78. Sé como el agua: adaptable y capaz de erosionar lo duro como la piedra. 

    79. El hombre virtuoso solo pide a los demás que cumpla con sus obligaciones. 

    80. Mejor un pueblo pequeño de paz que un gran reino de guerra. Halle la paz en la sencillez. 

    81. Las palabras veraces no son agradables. No pelee. Obre sin rivalizar.

Resumen de los 53 sutras de Buda: una interpretación libre y contemporánea

 


1. Aprenda a observar y a aprender.

2. Acepte la realidad. No viva de expectativas.

3. Gobiérnese, hombre.

4. Solo el amor le puede al odio. Ame. 

5. No se desgaste peleando, parce.

6. Deje a un lado los prejuicios.

7. Reconozca sus defectos.

8. No se coma las flores que le echan; tampoco se coma la mierda que le tiran.

9. Aprenda a soltar.

10. Aprenda a desaprender. No se case con las vainas.

11. Sea conciso en lo que dice.

12. Conózcase.

13. Deje el ego y ayude al que lo necesita.

14. Respete la vida.

15. Confíe en usted.

16. La sabiduría es interior; el conocimiento, exterior.

17. Reconozca sus errores.

18. Quiérase.

19. Reconozca su entorno.

20. Aprenda a fluir.

21. Viva el aquí y el ahora. No caiga en ansiedades por el futuro.

22. Usted no puede cambiar el mundo, pero sí su vida.

23. La gente igual lo va a decepcionar, pero eso no es excusa para no dar amor.

24. Sea amable, generoso y no se tome las cosas personales.

25. Por medio de la comprensión es que se supera el dolor.

26. Nada se va a llevar cuando se muera.

27. No tenga miedo de hacer cosas solo. Igual el mundo es peligroso. 

28. Si usted sabe lo que tiene que hacer, ENTONCES HÁGALO BIEN.

29. Aprenda a hacerse caso a usted mismo.

30. Para crecer, hay que desobedecer. Encuentre su propio camino.

31. No deje que el ego lo ahogue.

32. Llévela suave. Sin afanes. La vida es lo que es.

33. Disfrute del silencio.

34. Abra su mente en medio de ese silencio.

35. Busque y disfrute su libertad.

36. Las cosas se acaban. Cambia, todo cambia.

37. Se vale estar triste, pero no se quede ahí.

38. No hable mierda. No escupa pa'rriba.

39. Cuidado con lo que piensa; no se deje llevar al lado oscuro.

40. Viva, no se quede ahí solo respirando, sin hacer nada.

41. La felicidad a expensas del otro no es felicidad. No se apegue. 

42. Descanse de los otros.

43. Aprenda a no hacer nada. No todo es productividad.

44. Haga las cosas de corazón.

45. Aprenda a calmarse.

46. Busque la verdad.

47. No coja atajos. Asuma su vida.

48. No se desgaste con la religión. Enfóquese en lo importante.

49. Sea una persona y ejemplar. No se quede repitiendo. Encuentre lo que lo hace especial.

50. Que sus penas no sean un impedimento para ser feliz.

51. El mundo no le debe nada. No haga las cosas por los aplausos.

52. Aprenda a reflexionar. Sea consciente de su yo.

53. Samasati es elegir caminar y llegar.



martes, 24 de enero de 2017

Esferas plateadas: una crónica desde el humo

Desnúdate, le dije mirándola a los ojos, y aunque quiso parecer extrañada por la petición, desistió de fingir sorpresa; no era necesario. Se quitó la blusa despacio y antes de seguir con el resto de prendas también ordenó que me desnudara. Una prenda ella, una prenda yo, hasta que no hubo nada más por sacar.

Sentados sobre la cama, cada uno con las piernas cruzadas, como homenajeando a Budha, nos miramos. Con mis ojos recorrí su cuello, sus senos, el ombligo. El frío de la madrugada se delataba en nuestros vellos erizados y sus pezones firmes, que apuntaban al techo —premonición del destino de nuestro próximo vuelo—. Nos quedamos en silencio. Ella también me contempló.

El ambiente estaba lleno de paz. Percibí su olor a mujer honesta, aquella que no niega sus salinidades ni sus dulzores. Fue entonces cuando agarró mi mano y la puso en su pierna. Sonreímos. Su boca se retorció con malicia, seductora, de cazadora... Me gustó lo que vi. Amé el pliegue que se le hizo en la mejilla. Me perdí en esos ojos hundidos en su cara que destellaban una luz rojiza donde debían estar blancos. Me gustó tanto que era menester romper el silencio, pero no con mis palabras, sino con otras más precisas.

Agarré el libro del nochero. Me acomodé y ella usó mi pubis como almohada. Abrí el libro donde estaba el separador para encontrar el poema que se parecía a ella. Trataba de una mujer sombra que se fundía con la noche y eran una sola penumbra en la habitación del poeta. Ella escuchó atenta. Le pregunté qué tal le parecía. No respondió.

Se levantó, prendió otro cigarrillo y fue a buscar su mochila. Llegó a la habitación con un cuaderno negro, se sentó a mi lado y hojeó hasta encontrar un poema. Me lo leyó con voz ronca. Hacía pausas para darle un plon al indio y seguía. Su escrito trataba de una mujer mar. Era un texto largo y profundo. Un poema ondeante que inundó mi mente y la puso a flotar sobre su superficie, la del poema; me volvió agua. Luego de ese, me leyó otro poema y después un tercero. Terminamos el vino que quedaba en la botella; abrimos una más.

Luego fue mi turno de leer. Le presenté un poema sobre lo único de lo que realmente hablan los poemas... sobre la existencia, sobre la incertidumbre y de cómo nos mentimos y cómo nos refugiamos en la belleza. Lo leí para perdernos en la melodía de las palabras, hasta que perdieran todo sentido y se convirtieran en el goce del sonido y de la repetición, hasta que el aire resonando en mi boca le hablara directamente a su alma y aquella escuchara lo que quisiera oír. Y cuando terminé de leerlo, no me detuve y leí otro como si fuera una continuación del anterior, y lo mismo hice con el siguiente y el otro y el otro. Leí rápido en voz alta, hasta que me quedé sin aire y respiré el humo de hierba que salía de su boca y miré al techo y me fui, me fui, me fui lejos, pero no hacia afuera sino hacia adentro. Me encontré con mi centro, con mi oscuridad llena de esferas plateadas que palpitaban y me inundaban. Y sentía mis brazos livianos y mi mente, ah, mi puta mente se puso triste sin razón alguna, porque así funciona ella, y lloré por lo que fue y lloré por lo que no quise que fuera así. Y muchas personas pasaron por mi cabeza. Recordé a algunas con frustración y a otras con fastidio. Y también recordé a mis amigos que ya no están, y me acordé de cuando leíamos poesía en el techo del edificio viejo de la facultad, todos pretenciosos, todos niños. Pero no solo recordé, también imaginé los lugares donde no he estado y en los que nunca estaré.

Ella se recostó en mi pecho y leyó otra página de su cuaderno. Esta vez no supe de qué trataba, pero yo lloraba, y también reía como el pelotudo que soy.

Yo la escuchaba.

Mi mente flotaba y llenaba el espacio.

Todo se puso como azuloso, pero no como el azul del cielo del mediodía, sino como el de la mañanita, que aún tiene rastros de oscuridad.

Yo era una barca perdida en el mar, y ella me navegaba sin un rumbo. Simplemente remaba hacia el horizonte con cada palabra que decía.

Yo sentía su piel sobre la mía, pero amaba más escuchar sus poemas, porque eran una parte de ella que superaba su corporeidad. Una parte que entraba en mí y se fundía de verdad con mi oscuridad, y la entendía, y la hacía más oscura, más mía.

Esa madrugada no follamos, porque usted sabe que esto que le cuento ya no se trata de de sexo, porque la carne siente, pero solo hasta un punto, tiene su límite y se agota, se fatiga; en cambio el alma, o el espíritu o como se llame esa energía que nos invade y a la vez es lo que somos, no conoce de medidas y se desborda y se extiende. Y sabe qué, ella sabía lo que me estaba haciendo sentir, porque leía con toda la intención de llevarme hasta arriba, o hasta adentro o hasta donde fuera. Y yo la dejé hacerme suyo con sus poemas. Me rendí ante ella, que me hablaba de estrellas, de corales y de ríos.

Parce, esa madrugada, me perdí.

Solo dormimos un par de horas antes de levantarnos. El día llegó sin avisar y aún no me encuentro.

Nelson Zorro.